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La maravillosa cuarta parte 21 marzo 2017

Posted by irreductiblepuntocom in Music.
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Hoy vamos a hablar de la maravillosa cuarta parte…

Así es como comenzaba “La cuarta parte”, una sección del programa “La bola de cristal” que, en los años 80, presentaba el ínclito y polémico Javier Gurruchaga y donde hacía de las suyas… Pero luego hablaremos de eso…

En 1.983, Kitaro se casa con Yuki Taoka. Supongo que eso no os dice nada, pero si os comento que Yuki era la hija de Kazuo Taoka… os seguiréis quedando igual… Pero es que Kazuo era, en aquél entonces, nada menos que el jefe supremo del “Yamaguchi-gumi“, el sindicato Yakuza más poderoso de Japón. O sea, el “capo di tutti capi” nipón… Qué coño hacía Kitaro emparentándose con la mafia japo, no lo puedo entender…

Pero vamos a seguir con lo musical. Es también ese año cuando Kitaro comienza una curiosa costumbre: celebrar durante la luna llena del mes de agosto un concierto que dura desde el atardecer hasta el amanecer, tocando sin parar un tambor taiko como forma de agradecimiento hacia la Madre Naturaleza. Algo como ésto:

Y así tól rato, el joío cansino… Menos mal que elige sitios como el monte Fuji o las montañas de Colorado, donde pueda dar la tabarra sin miedo a que aparezca la Urbana…

Por otro lado, ese mismo año “vuelve a dar la lata” con otra continuación de la Ruta de la Seda. Se trata del cuarto volúmen (o cuarta parte) de la serie documental del mismo nombre, aunque se publica con varios títulos: “Ten-Jiku”, “India” o, simplemente, “Silk Road IV”:

Se publican también reediciones en 1.985, 1.986, 1.987, 1.993  y 1.996 de este álbum, grabado íntegramente en el estudio privado de Kitaro en Nagano, donde el artista toca, de nuevo, todos los instrumentos, ya sean digitales o analógicos, incluyendo una guitarra de doce cuerdas:

Como siempre, el álbum comienza de una manera que ya os es conocida de sobras, con el sonido inconfundible que volvéis a escuchar en el corte que lo abre, titulado como “The mist” (La bruma):

Vamos a cerrar la entrada de hoy con uno de los cortes más archiconocidos de Kitaro. Lleva por nombre el de una palabra persa que define las edificaciones típicas de la Ruta de la Seda, donde los integrantes humanos y animales de las caravanas solían descansar antes de continuar su camino. Se llama caravasar

y era algo así como el equivalente a los hoteles o moteles de carretera de nuestros días.

Os dejo con “Caravansary” (Caravasar), segundo corte del disco. Que lo disfrutéis:

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