jump to navigation

Ethereality 20 julio 2014

Posted by irreductiblepuntocom in Music.
Tags: , , ,
trackback

Me fascina la capacidad del ser humano para condensar y encapsular mundos y sensaciones en obras de arte y que posteriormente, más allá de la propia existencia del artista, la obra madure y perdure, inundando los sentidos de miles de otras sensibilidades en cualquier época y lugar. En mi caso la fuente de inspiración siempre es una emoción, ya sea ésta positiva o negativa. Una emoción intensa y real, algo que me hipnotice o me ponga los pelos de punta. Entonces leo, viajo, curioseo, pienso, vuelvo a leer. Solo entonces voy al estudio y dejo a mis dedos danzar libremente en el teclado. Si lo que oigo no me arranca las lágrimas o me pone en movimiento internamente, entonces sé que se trata solo de una mera modulación de sonidos, pero no de un mensaje (David Caballero).

Llega el año 2.004 y con él también llega el momento para que David dé el salto al “mundo real” de la música. El primer disco que sale a la venta en formato “normal” llega al mercado discográfico el 29 de marzo de ese mismo año, publicado en el sello “Non profit music” (del que hablamos cuando estuvimos diseccionando la vida y milagros de Jorge Grundman, en este mismo blog en mayo de este mismo año) con el nombre de “Ethereality”

41NOZLM5c8L._SY355__PJautoripBadge,BottomRight,4,-40_OU11__

 En Marzo de 2004 salió a la calle mi primer disco en condiciones, Ethereality, publicado por Non Profit Music (NPM), como una recopilación de los mejores trabajos desde 1994 hasta 2003. Una edición limitada de 1000 copias cuyos beneficios se destinan a acción humanitaria a través de Medicos Sin Fronteras (David Caballero).

Compuesto por diecisiete cortes, contiene los mejores temas de sus anteriores “álbums” (originariamente publicados en formato mp3), más piezas instrumentales nuevas, como por ejemplo la que hace la número cinco del disco, compuesta en el año 2.000, inspirada en la mitología galesa y titulada como “Birth of Blodeuwedd”:

Dejamos a un lado los sintetizadores para dar paso al piano en el sexto corte, que lleva por nombre el de “Isabel Romántica”, con un aroma muy clásico, totalmente diferente al tema anterior:

Saltamos hasta el número catorce, donde nos encontramos con otra composición que comienza con el sonido del piano, que enseguida da paso a los inconfundibles sintetizadores del señor Caballero, en el tema titulado “Footprints on the sea” (Pisadas sobre el mar):

Y aquí lo dejamos, de momento, hasta la siguiente entrada…

Comentarios»

No comments yet — be the first.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: