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Cuentos musicales de misterio e imaginación 19 marzo 2012

Posted by irreductiblepuntocom in Music.
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Seguimos exactamente donde lo dejamos en la anterior entrada…

En el cuarto corte del disco nos encontramos un tema basado en uno de los últimos cuentos de Poe, escrito un año antes de su muerte. Es “The cask of Amontillado” (El barril de Amontillado), en el que se cuenta una horrible y sádica venganza que tiene lugar durante los Carnavales en una no identificada ciudad italiana en el siglo XIX, a la que Woolfson y Parsons ponen letra y música y el cantante inglés John Miles pone su voz. Respecto al argumento del cuento, no tenéis más que ver el ilustrativo vídeo que os dejo a continuación:

Este cuento también sirvió de base para alguna de las narraciones del escritor de ciencia ficción Ray Bradbury o para una canción del grupo de música heavy alemán Rammstein, titulada “Stein um Stein” (Piedra a piedra):

El quinto tema del álbum se basa en uno de los pocos cuentos cómicos de Poe y trata de la visión que tiene sobre la locura y los manicomios, dando a entender que, quizá, los encerrados en dichas instituciones puede que esten más cuerdos que los que están fuera. Se titula “The system of Doctor Tarr and Professor Fetter” y en él volvemos a encontrarnos con la voz de John Miles, al que acompaña en determinados instantes el cantante Jack Harris, que será habitual en otros discos posteriores:

Si habéis estado atentos, habréis observado (como en el resto de canciones del disco) que Alan Parsons Project tiene una mezcla especial de sonido que le hace fácilmente reconocible: música rock combinada con arreglos orquestales y sintetizadores que le dan una atmósfera singular. También habréis notado, casi al final del tema, que se vuelven a oir trazos de los dos primeros cortes del disco, como si cerraran un invisible círculo musical con este corte, quizá porque iba a ser el último del álbum… aunque no sea así, ya que después nos encontramos con el sexto corte (subdividido en cinco) y que llevan por título el de uno de los, para mí, mejores cuentos de Poe, que ha servido de inspiración para una lista interminable de películas o canciones,”The fall of the house of Usher” (La caída o hundimiento de la casa Usher):

A lo largo de todo un pesado, sombrío, sordo día otoñal, cuando las nubes se ciernen agobiosamente bajas en el cielo, yo había ido cruzando, solo, a caballo, por un terreno singularmente lóbrego de la campiña; y al fín me hallé, cuando las sombras de la tarde iban cayendo, a la vista de la melancólica mansión de los Usher. No sé cómo fue, pero, a mi primer atisbo de la casa, una sensación de insufrible tristeza invadió mi espíritu. ¿Qué era? -me detuve a reflexionarlo- ¿qué era lo que así me deprimía en la contemplación de la Casa de los Usher? (La caída de la casa Usher – Edgar Allan Poe).

Debo decir que el clímax de misterio y la sensación de miedo que consiguen con el uso de los sintetizadores (y con los tambores con los que imitan el golpear en la puerta) para reflejar instrumentalmente lo que Poe conseguía de maravilla sólo con palabras, está excepcionalmente logrado en el vídeo anterior, que constituye la segunda subdivisión de las cinco que constituyen el sexto corte del álbum. Se titula “Arrival” (Llegada) y viene precedida de otro tema instrumental titulado “Prelude”, de más de siete minutos de duración. Le siguen el tercero, “Intermezzo” y un cuarto “Pavane”, con el que acabamos la presente entrada:

¿Que si lo oigo? Sí, lo oigo, y lo he oído. Largamente, largamente, largamente, muchos minutos, muchas horas, muchos días, peo yo no me atrevía ¡yo no me atrevía a decir nada! ¡La hemos depositado viva en la tumba! Y os digo ahora que he oído sus primeros débiles movimientos en el hueco del ataúd. Oh, ¿adónde huiré? ¿No se presentará aquí ahora mismo? ¿No viene apresurada a echarme en cara mi prisa por enterrarla? ¿No estoy distinguiendo el pesado y horrible latir de su corazón? Yo os digo que ahora ella está detrás de esa puerta. (La caída de la casa Usher – Edgar Allan Poe).

Me siento orgulloso especialmente del primer álbum, “Tales of mistery and imagination”. Fue como mi primer hijo, y eso marca… (Alan Parsons).

Una madrugada de 1849 fue encontrado en un callejón de Nueva York, a pocos metros de una taberna, un borracho semiinconsciente, descuidado y sucio. Era Poe. Pocas horas después moría en un hospital. Su fallecimiento pasó inadvertido. Ninguno de los pocos amigos con los que aún contaba se molestó en pagar su entierro. Fue una muerte más entre las que se producían a diario en la gran ciudad. Nadie en los E.E.U.U. lo advirtió, en ese país confiado y sonriente que amasaba su futuro; no, ese país no supo que con la muerte de ese borracho había perdido la figura cumbre de su literatura (Narciso Ibáñez Serrador – Prólogo de “Narraciones extraordinarias” de Edgar Allan Poe).

 

 

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