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El libro de los secretos 12 febrero 2011

Posted by irreductiblepuntocom in Music.
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Un buen viajero no tiene planes fijos y su objetivo no consiste en llegar (Lao Tse, filósofo chino)

En vista de que la experiencia de grabar en los estudios Real World había resultado altamente positiva, Loreena McKennitt vuelve al lugar del crimen y se rodea de más de una docena de músicos para crear otro de sus grandes discos, que vería la luz en 1997 con el nombre de “The book of secrets” (El libro de los secretos)

Tras pasar una serie de años rumiando las distintas características de los Celtas, comencé a preguntarme si sus legendarias costumbres nómadas surgieron de una necesidad interior. Una respuesta involuntaria, más que una pragmática; una inquietud que tenía sus raíces en una insaciable curiosidad. Sospecho que fue mi creciente conocimiento de mi propia pasión por viajar y curiosidad las que me hicieron darme cuenta del sentido real de conexión que sentí con el linaje celta, como parte de la extensión de ese Nuevo Mundo de gentes que sorprendentemente se extendieron a lo largo y a lo ancho. Y cuanto más aprendía sobre la cultura pan-céltica y sobre sus inesperados giros y peculiaridades, más me sentía impulsada a conocer los contemporáneos celtas, que en un momento dado me dirigirían por tangentes que quizá tienen poco o nada que ver con los celtas. Al tejer tu red de inspiración como artista te familiarizas con la humildad que conlleva el ver tus planes mejor concebidos virar de lado a lado, y con grabaciones que se convierten en algo inesperado. Así que, te preparas para viajar a Roma… y acabas en Estambul. Te preparas para viajar a Japón… y acabas en un tren cruzando Siberia. El viaje, no el destino, se convierte en una fuente de maravillas. (Loreena McKennitt).

Fruto de dichos viajes es la creación de los ocho temas que componen el disco, inspirados en una gran variedad de argumentos, como el de la segunda canción del álbum, que surge de la visita a un taller de marionetas en Sicilia, donde un marionetista ofrece a Loreena una actuación privada basada en la vida de Carlomagno. Su título, “The Mummer´s dance”:

No sólo se basa en dicha visita a Sicilia para inspirarse en el tema que acabáis de ver/escuchar. También una estancia en Stratford, le sirve de argumento para el corte anterior:

Acabo de leer una narración de un grupo teatral de “Mumming” que abordó un barco polaco encallado en la bahía de Saint John, en Newfoundland, una Noche Vieja, para entretener a los marineros. De acuerdo con James Frazer en su libro La Rama Dorada, la costumbre popular del “Mumming” posee sus raíces en la veneración arbórea de algunos pueblos que habitaron las grandes regiones de la Europa cubierta por bosques desaparecidos hace largo tiempo. Los “mummers” o artistas enmascarados vestidos con disfraces adornados con cintas y harapos y máscaras, en ocasiones de paja, desfilan por las calles vecinas entonando canciones y llevando ramas. El “Mumming” está relacionado primordialmente con la fertilidad y la primavera, e incluye un surtido de personajes, como el Loco, el cual reaparece de una manera u otra, desde el baile Morris hasta las representaciones de marionetas de Grecia y Turquía e incluso las obras moralistas de la Edad Media. (Loreena McKennitt).

Y si la canción anterior era influencia (entre otras cosas) de un personaje de la antigüedad como Carlomagno, no menos influyente es en el que se inspira Loreena para el cuarto corte del disco.

3 de noviembre de 1991, Venecia: El primer viaje a Venecia ha sido fascinante, no solo por la extraordinaria exhibición de artefactos celtas que acabo de ver, sino porque el caminar por las calles a través de la ciudad me ha hecho más consciente de lo importante que fue Venecia como cruce de caminos entre culturas. En cada esquina, Oriente está reflejado en los detalles arquitectónicos, tales como las entradas bizantinas en forma de arco mencionadas por Ruskin en el libro Las Piedras de Venecia. Hilos de historia reverberan a mi alrededor, incluyendo la historia de Marco Polo, el mercader-aventurero del siglo XIII que afirmó haber viajado hasta China. Algunos historiadores hoy en día sugieren que las narraciones de Marco Polo, su “libro de secretos” sobre Oriente, puede haber sido completado por numerosas fuentes, creciendo gradualmente en el contar a lo largo de los siglos. Marzo de 1997, Estudios Real World: al comienzo y al final de esta pieza he entremezclado una melodía auténtica sufí que escuché por primera vez representada por un grupo llamado Ensemble Oni Wytars. (Loreena McKennitt)

Pues sí, nada menos que el mercader veneciano Marco Polo, es quien inspira y da título a la cuarta canción del álbum, totalmente instrumental y que tiene como uno de sus colaboradores en éste y en otros cortes del disco al batería y percusionista francés más importante del pop, del rock y (sobre todo) del jazz y que ha trabajado codo con codo con monstruos de la talla de Dire Straits, Jan Garbarek o Peter Gabriel. Me refiero a Manu Katché, con el que os dejo en uno de sus temas de su último disco, que lleva por título “Keep on trippin” (Seguimos viajando):

Pues seguiremos viajando en la próxima entrada, desgranando el resto de canciones del disco de la artista canadiense, que en 1997 ganó el Billboard International Achievement Award.

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