jump to navigation

Plazarik plaza 20 agosto 2010

Posted by irreductiblepuntocom in Music.
Tags: , ,
trackback

Al salir fuera existe una especie de reto: demostrar que lo que hacemos tiene cierto valor musical -que es algo bastante complicado porque hoy en día hay músicas maravillosas en todo el mundo-, ya que lo que aquí ha podido parecer una propuesta muy original, quizá fuera no lo es tanto. Hoy tenemos información que no teníamos antes; la eclosión de la música africana, asiática, del norte de Europa, son músicas que en general están mucho mejor preparadas para comerse los mercados internacionales. Por ello somos realistas, Oskorri ha intentado reciclarse continuamente, no quedarse mirándose al ombligo, pero tenemos nuestras limitaciones y hacemos lo que podemos hacer, si no lo hacemos mejor es porque no lo sabemos hacer mejor. Creo que nosotros no hemos asombrado al mundo cuando hemos salido por ahí -tampoco digo que nuestra música sea una música miserable o impresentable, creo que está relativamente bien-, pero ocurre que hay músicas con unas bases similares a las nuestras que están mucho más desarrolladas y que son más interesantes. Hemos intentado abrirnos nuestro pequeño hueco, nuestra música tiene un timbre algo particular que creo que puede tener interés y personalidad y, cuando hemos salido, nuestra música le ha entrado muy bien a la gente. Lo que no ocurre es que haya un interés excepcional por el hecho vasco, que daría más posibilidades de expansión a la música del país. Lo que para nosotros es un problema importante (nuestra autoafirmación como colectivo) fuera, en Europa, no es muy conocido. (Natxo de Felipe)

En 1978, nuestros amigos Oskorritas se lían la manta a la cabeza y recorren Alemania, Francia, Suiza, etc., dándose a conocer en media Europa y convirtiéndose en el grupo vasco más conocido a nivel internacional.

A medida que se van publicando sus discos, su sonido se va puliendo, se van desprendiendo de la “ingenuidad musical” del principio, van limando pequeñas asperezas y ganando en originalidad, hasta el punto de que se aprecia ya en el cuarto disco, “Plazarik plaza”, lo que se ha llegado a denominar el “sonido Oskorri”.

Este álbum se publica en 1980 y consta sólo de 8 canciones, pero la mayoría de ellas se han convertido en auténticos clásicos de Oskorri y no suelen faltan en ningún concierto.

La primera de ellas es una auténtica gozada escucharla en directo, sobre todo por el estrépito con el que sigue el ritmo (tanto el grupo como el público asistente), a base de sonoros y potentes silbidos. Su letra no tiene sentido, pero es un tema magnífico que podréis disfrutar (y descargároslo) en el Reproductor BOX. Podréis apreciar, sobre todo casi al final del tema, que empiezan a mezclar la música tradicional vasca con el jazz, algo que será una constante en el grupo.

En el corte número cinco tenemos un precioso tema dedicado a un hermoso rincón de la província de Vizcaya, un islote tan mágico como inaccesible cuando hay mal tiempo y sube la marea, Gaztelugatxe, interpretado por Antón Latxa y con el apoyo en los coros de Natxo:

Sucedió en la costa hará unos seiscientos años, al menos así me lo contó un viejo marinero. Una terrible galerna hundió en Gaztelugatxe un hermoso barco que transportaba en su interior inmensos tesoros para los vascos. Una mañana del pasado verano, con los primeros destellos del sol, me metí mar adentro temblándome el corazón; me sumergí en las límpias aguas, rebusqué bien entre arenas y rocas. Allí estaba, encallado y cubierto por el musgo. Empujando con todas mis fuerzas abrí el cofre del tesoro. Surgió de él una gran ola que me hizo retroceder. Era la voluntad de no oprimir a nadie y de no ser oprimidos. Este es nuestro orgullo, la fuente de todos los tesoros. Y si esto no fuese así, que me metan en una calabaza. Os he contado un cuentecillo divertido en medio de la plaza. (Gaztelugatxe – Oskorri)

Y en el sexto corte, tenemos una divertida canción infantil con la que más de un@ se habrá muerto de risa cuando era pequeñ@. Su título, “Furra, furra” (Venga, venga):

Venga, venga, fandango, aquí tienes un fandango de los que te gustan. Hoy me levanté temprano, con tan buena suerte que me he encontrado un tanque en el café con leche; no sé en qué son viene, si de paz o de guerra, pero yo, por si acaso, le solté una pedorreta. Por hacer alguna cosa, como tiene que ser, he liquidado un piojo con una pistola de agua. Ahora estoy perdido, lleno de miedo porque me he quedado sin municiones. Mi única arma es el acordeón, cuando se estira parece un león; si me come la mano, que tenga buen provecho, que a Cervantes algo así fue lo que le pasó. Y ahora me marcho de nuevo a la cama, si no vienen a buscarme, de nuevo a dormir; mañana ya se verá qué hay de nuevo, que eso ni el más sabio lo puede dilucidar. (Furra, furra – Oskorri)

Hasta la próxima entrada…

Comentarios»

No comments yet — be the first.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: