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Cartas mariñas 16 diciembre 2009

Posted by irreductiblepuntocom in Music.
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Si en el anterior disco, Emilio Cao se inspiraba en la poesía para maravillarnos con su sabiduría musical, en el siguiente disco, titulado “Cartas Mariñas” (Cartas Marinas)

nos desvela todos los sinsabores y grandezas de la vida en los siete mares. Para darnos una idea, no tenemos más que ver la bella y trágica carátula, donde el navío va siendo engullido por el océano (figuradamente, ya que la carátula nos muestra el mar como una balsa de aceite).

Este disco, publicado en el olímpico año 92, está dedicado al poeta y piloto de barco Manoel Antonio y las letras, que poco a poco van robando protagonismo a las músicas nos hablan, sobre todo, del mar. Producido por Ruper Ordorika, tiene colaboraciones tan importantes como la del gaitero gallego Carlos Núñez o la del grupo de pandereteiras Leilía.

En su segundo corte, el violín de Manuel Alonso y los sintetizadores de Nando de la Casa y de Emilio Cao (sí, se nos ha tecnificado el maestro) nos muestran nuestro “Inconsciente amor”, que es como se llama el tema:

Las nuevas tecnologías, lo que hacen es abrir una ventana para que los músicos podamos conocernos y trabajar juntos, incluso en la distancia. También nos permite acceder a instrumentos y maneras de grabar hasta hace poco impensables. Esto hace que el abaratamiento de los costes de producción sea un hecho, y que con mucha menos inversión, mucha gente pueda tener sus pequeños estudios en casa y grabar música en ellos. Gracias a Internet, si alguien quiere ver lo que tú haces, puede apretar un botón, escuchar tu música y saber quién eres. Por otra parte Internet hace que las ventas de discos bajen porque se descarga de manera gratuita y fraudulenta. Aunque las nuevas tecnologías tengan dos caras, yo creo que son una ventaja más que un inconveniente. (Emilio Cao)

Una pequeña estrella en la inmensa negrura del cielo nocturno es la protagonista del séptimo corte del disco, “Pequena estrela nova”, disponible en el BOX.

El siguiente y octavo tema es un mensaje angustioso enviado para ser salvados de algún ignoto peligro en medio de la inmensidad del mar. Es un S.O.S. , que, si estáis atentos, escucharéis en el BOX.

Nos fuimos quedando solos / El mar, el barco y nosotros / Nos robaron el sol / el paquebote esmaltado / que cosía con líneas de humo / Ágiles cuadros sin marco. / Nos robaron el viento / aquel velero que se evadía / Por la cuerda floja del horizonte / Este océano desatracó de las costas / Y los vientos de la Roseta / Se orientaron al olvido / Nuestras soledades / vienen de tan lejos / Como las horas del reloj / Pero también sabemos la maniobra / de los navíos que fondean / A sotavento de una singladura / En el cuadrante estático de las estrellas / quedó parada esta hora / El cadáver del mar / Hizo del barco un ataud/Humo de pipa, saudade / Noche, silencio, frío / Y quedamos nosotros solos / sin el mar y sin el barco / Nosotros. (S.O.S.- Emilio Cao)

Evidentemente, nuestra llamada de socorro es escuchada, somos auxiliados en alta mar y llegamos a puerto seguro en el noveno tema, “Novos portos” (Nuevos puertos):

Ocarina

En este tema anterior destaca la ocarina de Manolo Barreiro:

Aunque pudiera ocurrir que nuestra derrota nos llevara a playas perdidas, ignoradas por los mapas, conservadas en su estado natural a pesar del interminable transcurrir de los tiempos, como las que nos hablan los pájaros del décimoprimer tema del álbum, “Praias perdidas”:

Llegados al final de nuestra ruta, atracamos en puerto. Asegurado nuestro barco con gruesas maromas, desembarcamos y acudimos a la Capitanía Marítima más próxima, ansiosos por desenrolarnos para convertirnos en simples mortales, caminantes sin rumbo que oteamos el horizonte en busca de nuevas aventuras:

Con el tema anterior, en el que destaca la zanfona de Emilio y que completa la docena de los que componen el disco, os digo, (por supuesto, momentáneamente) “Adeus”, (Adiós)

Entre la neblina / transpongo mi mirar / se esquivó el velamen / Nos dejó la bahía / llena de su ausencia / Y la mañana sin perspectiva / Ahora en tierra / apartado de mi mismo / por un océano de singladuras / el viento de la ría / va pasando la hoja de cada emoción / El sol indiferente / sirena aguardentosa de los vapores / Un relámpago de humo / en el rompeolas del paisaje / Los engranajes de la grúa / Trituran la mañana templada / Debajo de mis pasos / brota la estela de la villa natal / Ella con los brazos llenos de sueño / se empeña en salvarme de un naufragio antiguo / y mis oídos incautos / quieren dormir en el regazo / de las viejas cantigas / Yo buscaba todos los secretos / de mis manos vacías / porque hubo algo que se me perdió en el mar / alguien que llora dentro de mi / por aquel otro yo / que se va en el velero / para siempre / como un muerto / con el peso eterno / de todos los adioses. (Adeus – Emilio Cao)

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